| DOS NUEVAS MEDALLAS PARA LOS DEPORTISTAS
VASCOS
Dos
nuevos deportistas vascos han inscrito en la jornada
de hoy su nombre en la relación de medallistas
de los Juegos Paralímpicos Atenas 2004, siendo
ya cuatro los metales conseguidos por la representación
vasca en los tres días de competición.
La nadadora navarra Sandra Gómez consiguió
el primer oro paralímpico que vendrá a
Eushal Herria, al imponerse con autoridad en la prueba
de 100 metros braza reservada a deportistas con déficits
visuales. Sandra, se adelantó a sus rivales al
finalizar el primer cuarto de prueba y no dejó
de liderar la misma ya hasta el final. Brazada a brazada
fue imponiendo su mejor ritmo –aquel que en la
sesión clasificatoria de la mañana le
había llevado a batir el record del mundo- hasta
conseguir tocar la pared de la pileta en 1:21:41, dos
segundos y 22 décimas por delante de su principal
rival en la especialidad, la catalana Deborah Font y
a 3,76 de la tercera en el podium final, la ucraniana
Yuliya Volkova. Este registro de la navarra supone,
de facto, un nuevo record mundial.
Nada más finalizar la prueba Sandra nos manifestaba
su lógica alegría “estoy muy contenta,
no me lo creo…” y la prudencia con la que
encaró la prueba : “llegué aquí
con muy buenos tiempos pero cuando ví el nivel
de la gente, su motivación, sentía que
era muy novata y tenía mucho miedo, pero al final,
aunque ha sido muy dura, todo ha salido bien”.
Sabiéndose con los deberes hechos encara en las
próximas jornadas las pruebas de espalda y mariposa
con mucha más tranquilidad: “espero hacer
unos buenos tiempos y si no puedo hacer medalla, no
pasará nada”.
Antes en el tiempo, y en el velódromo del complejo
olímpico, Javier Otxoa se había subido
al podium de los campeones para recoger la medalla de
plata correspondiente a la prueba de 3km persecución
individual reservada a deportistas con lesión
cerebral.
El bizkaino, pese a que consiguió rebajar en
más de 3 segundos el registro de la jornada anterior
–que supuso un nuevo record mundial de la especialidad-
no pudo con el británico Darren Kenny que marcó
un crono de 3:46:26, casi 8 segundos menos que Javier.
Nada más bajarse del podium, Javier conversaba
con nosotros. Con rostro risueño sostenía
en sus manos una medalla que sólo él,
su familia y los amigos más cercanos, saben lo
que vale en esfuerzos. Tal vez mientras la acariciaba,
recordaba los largos meses de rehabilitación
en los centros hospitalarios con la única meta
de recuperar lo más posible sus facultades, para
encarar de nuevo su vida. Tal vez, también, recordaba
cuando volvió a coger una bicicleta para participar
en competiciones de ciclismo adaptado…
En la pista del velódromo de Atenas “lo
he dado todo, más no he podido correr”,
como otrora lo hiciera en las carreteras del Tour, el
Giro o las cien clásicas. Y como entonces manifiesta
que “el nivel es muy alto y la gente está
muy preparada”. Y también con la misma
humildad de entonces confiesa que “siempre me
gusta ganar, pero hoy el británico estaba muy
fuerte”. Y ante nuestra pregunta sobre las posibilidades
que tiene de alcanzar el oro en las pruebas de fondo,
de nuevo se manifestaba con prudencia: “me encuentro
bien, pero los demás también se entrenan
duro”.
En relación con la participación del
resto de la representación vasca en el día
de hoy, anotar el decimotercer puesto conseguido por
el gipuzkoano Amador Granado en la prueba de contrareloj
sobre 1 km y los sextos puestos marcados por Arkaitz
García e Ivan Fernandez en las sesiones clasificatorias
de los 50 metros espalda en clase S4, celebradas por
la mañana.
La jornada de mañana es densa en participación
vasca. Richard Orive, Arkaitz García, Iván
Fernandez, Carlos Molina, Sara Carracelas y Sandra Gómez
compiten en la piscina olímpica, Iñigo
García intentará repetir su éxito
de Sydney en la prueba de lanzamiento de peso y Javier
Otxoa y Amador Granado intentarán clasificarse
para la final de velocidad por equipos en el velódromo
ateniense.
|